Hoy presentamos: Revelaciones Familiares y la Emboscada de los Prestamistas.

En una elegante recámara de la mansión Ferrer, la joven streamer Lunita miraba fijamente la pantalla de su teléfono móvil con un gesto de impaciencia.

"¿Por qué 'Bastián' no responde mis mensajes?", murmuró para sí misma, abrazando un cojín. "Si tan solo pudiera llevarme bien con él... jamás volvería a perder una batalla en mis transmisiones".

En ese momento, la puerta de la habitación se abrió de golpe. Su hermana mayor, Isabella Ferrer, entró caminando a toda prisa, echando chispas de rabia.

"¡Qué rabia me da! ¡No soporto a los hombres de esta ciudad!", exclamó Isabella, dejándose caer en la cama.

Lunita la miró extrañada. "¿Qué te pasó, Isabella? ¿Quién te hizo enojar tanto?".

"Ayer me perseguían unos sujetos sospechosos en el club nocturno", relató Isabella gesticulando con indignación. "Le pedí ayuda a un sujeto en el pasillo, pero terminó metiéndome en un sanitario privado y obligándome a hacer ruidos vergonzosos para despistar a los perseguidores. ¡Fue un total atrevido! Y cuando le ofrecí invitarlo a cenar para agradecerle... ¡el muy miserable me rechazó!".

Lunita sonrió para calmarla. "Tranquila, hermana. Hay muchos hombres arrogantes ahí afuera. Pero mira, ¡el gran patrocinador que me salvó ayer en vivo me acaba de responder!".

Lunita mostró la pantalla de su teléfono. El usuario "Bastián" (la identidad virtual de Damián) había aceptado su invitación a cenar esa misma noche. Isabella, desconfiada de los millonarios de internet, insistió en acompañarla al restaurante para asegurarse de que no fuera un sujeto peligroso.

image

Poco después, en un reservado de un restaurante asiático de alta gama, Lunita e Isabella esperaban en la mesa. La puerta del privado se deslió y Damián ingresó luciendo un impecable traje café.

Al cruzar miradas, Isabella se puso de pie de un salto, señalándolo con el dedo. "¡¿Tú?! ¡El degenerado del club nocturno!".

Damián la miró con absoluta calma. "No difames. Tú me pediste ayuda desesperadamente en el pasillo. Si no fuera por mí, te habrían llevado".

"¡Isabella, ¿lo conoces?!", preguntó Lunita sorprendida.

"¡Es el tipo de quien te hablé!", exclamó Isabella enfurecida. Sin embargo, al ver que Lunita defendía a Damián y notar la elegancia imponente del joven, el tono de Isabella cambió ligeramente. En la visión de Damián, una notificación del Sistema parpadeó: [Afinidad con Isabella Ferrer: +5 | Afinidad Actual: -30].

Frustrada por no poder contradecirlo, Isabella tomó su bolso y salió del reservado. "¡Quédense solos si quieren! Me voy".

Con Isabella fuera, Lunita se acomodó al lado de Damián, mirándolo con admiración absoluta. "Te ves mucho mejor en persona que en fotos, Bastián... O bueno, Damián. Dime, ¿tienes novia?".

"No tengo novia formal", respondió Damián serenamente.

Lunita, cautivada por su aura, se inclinó hacia él y le tocó suavemente la solapa del saco. "¿Puedo ser tu novia? Aunque seas un chico malo, lo acepto".

En la interfaz de Damián, el reporte brilló:

[Objetivo: Streamer Lunita]

[Afinidad de Lunita: +10 | Afinidad Actual: 70]

[Gasto realizado anteriormente: $2,000,000 en regalos]

Justo cuando Lunita cerraba los ojos buscando un beso, el teléfono de Damián vibró con un mensaje urgente de Renata: "Damián, pasó algo terrible en mi casa... Unos hombres nos están amenazando. ¿Puedes venir por favor?".

Damián se levantó de inmediato. Sujetó la barbilla de Lunita con delicadeza y le sonrió con frialdad. "Tengo un asunto urgente que resolver. Quizás la próxima vez tengas más suerte conmigo".

Damián condujo a toda velocidad hacia la casa de Renata. Al llegar, tiró la puerta principal de una patada y se encontró con una escena dantesca.

Marco Lobo, un despiadado líder de prestamistas ilegales que manejaba redes de extorsión, mantenía a Esteban (el padre de Renata) sometido contra una mesa con un cuchillo en el cuello, mientras sus matones acorralaban a la madre de la chica.

"¡Si no me pagas hoy mismo, te arranco los riñones!", rugía Marco Lobo.

Esteban, temblando de cobardía y desesperación, señaló a su propia hija: "¡Marco, no tengo dinero! ¡Pero llévate a mi hija Renata! ¡Ella es hermosa y joven, puedes usar su cuerpo para saldar mi deuda!".

"¡Esteban, eres un monstruo!", gritaba la madre entre lágrimas.

Marco Lobo sonrió con perversión y agarró a Renata por la fuerza, arrojándola sobre el sofá para abusar de ella. Renata gritaba aterrorizada, intentando defenderse.

En ese instante, Damián cruzó la estancia como un rayo. Agarró a Marco Lobo por el cuello de la camisa y lo arrojó violentamente contra el piso, cubriendo de inmediato el cuerpo de Renata con su propio saco de vestir.

"Damián... sabía que vendrías a salvarme", sollozó Renata, abrazándolo con todas sus fuerzas.

[Afinidad de Renata: +10 | Afinidad Actual: 80]

"¿Quién carajos eres tú?", gritó Marco Lobo levantándose del suelo con rabia. "¡Su padre me la entregó como pago!".

"Renata es mi mujer", respondió Damián con voz mortal. "¿Cuánto te debe este viejo?".

"¡Me debe 10 millones de dólares!", escupió Marco con desprecio.

Damián sacó su teléfono sin dudar un segundo. "Pásame tu número de cuenta".

En menos de tres segundos, la terminal bancaria de Marco sonó: "Transferencia recibida: $10,000,000.00. Pago completado".

image

Marco Lobo miró la pantalla de su celular con los ojos desorbitados. No podía creer que un joven hubiera liquidado diez millones de dólares en efectivo sin pestañear. Sin embargo, en lugar de retirarse, la avaricia del criminal se desbordó.

"Espera un momento...", dijo Marco Lobo bloqueando la puerta con sus matones. "Esos diez millones saldan la cuenta del viejo. Pero tú me golpeaste al entrar. Por los daños emocionales y el atentado contra mi dignidad... me vas a pagar 300 millones de dólares más".

Renata ahogó un grito de indignación. "¡Eso es una extorsión descarada!".

Damián miró a Marco Lobo y luego su propio teléfono. Fui ingenuo al pensar que darle dinero a esta clase de alimañas resolvería las cosas. Si cedo ante esta extorsión, mañana pedirán mil millones y nunca se detendrán.

Una sonrisa fría y calculadora se dibujó en los labios de Damián.

"Parece que a esta clase de basura... solo me queda apostarlo todo para destruirlos desde la raíz".

Marco Lobo cree que puede chantajear a Damián para sacarle 300 millones de dólares, sin saber que Damián tiene el poder financiero para comprar a toda su organización criminal. ¿Qué jugada destructiva ejecutará Damián para borrar del mapa a los prestamistas?
 ¡La batalla con los matones y la venganza financiera continúan en el Episodio 16!